El relevo generacional en el pequeño Comercio, la Hostelería y el Alojamiento vascos

La semana pasada se presentaron en Bilbao los datos del programa Berriz-Enpresa de transmisión empresarial. La presentación corrió a cargo del Consejero de Turismo, Comercio y Consumo, Alfredo Retortillo quien estuvo acompañado, entre otros, por el Presidente de Eusko Ganberak / Cámaras Vascas y los presidentes de la Cámara de Álava y de la Cámara de Bilbao.

El programa Berriz Enpresa es un programa dirigido a facilitar la continuidad empresarial en los sectores del comercio, hostelería y alojamiento del País Vasco ofreciendo un amplio catálogo de servicios tanto a quien tiene un negocio y quiere transmitirlo como a quien desea lanzarse a emprender un negocio.

 

Foto: © Calzados Alonso, Bilbao

Retortillo destacó el carácter facilitador de este programa ya que no se limita a dar ayudas a la creación o mejora de negocios, sino que monitoriza todo el proceso de transmisión desde una perspectiva individualizada, asesorando y acompañando a las partes durante todo el camino, no siempre fácil, de la transmisión.

Berriz Enpresa nace hace ya más de tres años y medio en respuesta a la necesidad de conectar a jóvenes emprendedores con el sector servicios para fomentar un relevo generacional que facilite al comercio vasco reinventarse en las claves del siglo XXI.

En el tiempo de vida del programa se han cerrado medio centenar de transmisiones. Además, más de 1.000 personas vendedoras y compradoras han expresado su interés y mantenido entrevistas personalizadas exponiendo su caso y 242 vendedores y 426 compradores están adheridos ya a Berriz-Enpresa. Esta adhesión es garantía de seguridad y fiabilidad para dar continuidad a negocios viables y lograr mantener e incluso generar empleo.

Es evidente que el sector del comercio, hostelería y alojamiento ha sufrido un cambio brutal en los últimos años: la venta on-line, los centros comerciales con sus grandes marcas, los cambios de hábitos del consumidor, etc. Esta transformación ha supuesto un reto para muchos pequeños comercios cuyos dueños ya tiene una cierta edad y que no han encontrado en el relevo familiar la respuesta a su problemática.

Por ellos aplaudimos esta iniciativa que pone en contacto en un entorno seguro a quienes desean dejar un negocio en marcha y viable y a quienes desean iniciar esta aventura. Además, la sociedad sale ganando en un proceso que permite que los pequeños negocios continúen adaptándose a los tiempos y generando nuevas opciones de ocio y consumo.